jueves, 14 de noviembre de 2013


El dilema de la innovación

Desde que el hombre habita la tierra, ha tenido que apostarle al factor innovación para sobrevivir. Esta idea propone la constante lucha que ha dividido el pensamiento humano a lo largo de la historia; cada postura defiende a capa y espada su propia concepción del mundo.
Desde que el hombre sale de la caverna-alegoría de Platón- está destinado a conocer y a cuestionarse el por qué de las cosas. Esto supone rebasar la delgada línea que existe entre innovarse o morir, entre modernidad y viejo orden. En el mundo de las organizaciones ocurre algo parecido.
La organización es un sistema vivo y comunicante, respira y siente los embates del mundo globalizado que se encuentra en constantes cambios y paradigmas. Los sistemas sociales tienen que sufrir modificaciones para permanecer en el tiempo pues el mismo se presenta como exigencia del aparato productivo a fin de que subsistan y sigan replicándose permitiéndoles la existencia.
Las organizaciones que no se adaptan a los cambios de la modernidad están destinadas a desaparecer .En el caso de Telmex se jugaba esta apuesta. La paraestatal tuvo que ser vendida al capital privado debido a su incapacidad de seguir compitiendo y absorbiendo los gastos de infraestructura; necesitaba aliarse de la tecnología y convertirse en una empresa de telecomunicaciones propiamente dicha.
Se contaba con el capital de Grupo Carso para hacerlo, pero Telmex debía sufrir una reestructuración que le permitiera existir, aquí la comunicación mantuvo un papel de suma importancia para lograr el objetivo que se trazo la organización.
Telmex es la más grande empresa de Telecomunicaciones en nuestro país. Tuvo la visión de encarar los cambios que el mundo global le exigía y se vio en la necesidad de planear una estrategia para conocer a fondo la problemáticas y plantear las soluciones que la organización necesitaba implementar.
Se vio forzada a innovarse para no perderse en la vorágine de la historia. Parece que pasó la prueba de ácido pues hoy representa una de las opciones más eficientes en servicios de telefonía para los mexicanos.
El cambio de cultura organizacional era inevitable, se necesitaba cambiar esa vieja percepción de que la empresa ofrecía un servicio deficiente y adaptar las herramientas tecnológicas, de capacitación y de comunicación interna como externa para fomentar un clima laboral favorable, comprometido, con liderazgos y valores bien establecidos dentro de la organización. Telmex arriesgó e innovo dejando el viejo orden a un lado, jugó la carta del progreso y todo parece indicar que ganó la partida.

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