El dilema de la innovación
Desde que
el hombre habita la tierra, ha tenido que apostarle al factor innovación para
sobrevivir. Esta idea propone la constante lucha que ha dividido el pensamiento
humano a lo largo de la historia; cada postura defiende a capa y espada su
propia concepción del mundo.
Desde que
el hombre sale de la caverna-alegoría de Platón- está destinado a conocer y a
cuestionarse el por qué de las cosas. Esto supone rebasar la delgada línea que
existe entre innovarse o morir, entre modernidad y viejo orden. En el mundo de
las organizaciones ocurre algo parecido.
La
organización es un sistema vivo y comunicante, respira y siente los embates del
mundo globalizado que se encuentra en constantes cambios y paradigmas. Los
sistemas sociales tienen que sufrir modificaciones para permanecer en el tiempo
pues el mismo se presenta como exigencia del aparato productivo a fin de que
subsistan y sigan replicándose permitiéndoles la existencia.
Las
organizaciones que no se adaptan a los cambios de la modernidad están
destinadas a desaparecer .En el caso de Telmex se jugaba esta apuesta. La
paraestatal tuvo que ser vendida al capital privado debido a su incapacidad de
seguir compitiendo y absorbiendo los gastos de infraestructura; necesitaba
aliarse de la tecnología y convertirse en una empresa de telecomunicaciones
propiamente dicha.
Se contaba
con el capital de Grupo Carso para hacerlo, pero Telmex debía sufrir una
reestructuración que le permitiera existir, aquí la comunicación mantuvo un
papel de suma importancia para lograr el objetivo que se trazo la organización.
Telmex es
la más grande empresa de Telecomunicaciones en nuestro país. Tuvo la visión de
encarar los cambios que el mundo global le exigía y se vio en la necesidad de planear
una estrategia para conocer a fondo la problemáticas y plantear las soluciones
que la organización necesitaba implementar.
Se vio
forzada a innovarse para no perderse en la vorágine de la historia. Parece que
pasó la prueba de ácido pues hoy representa una de las opciones más eficientes
en servicios de telefonía para los mexicanos.
El cambio
de cultura organizacional era inevitable, se necesitaba cambiar esa vieja
percepción de que la empresa ofrecía un servicio deficiente y adaptar las
herramientas tecnológicas, de capacitación y de comunicación interna como
externa para fomentar un clima laboral favorable, comprometido, con liderazgos
y valores bien establecidos dentro de la organización. Telmex arriesgó e innovo
dejando el viejo orden a un lado, jugó la carta del progreso y todo parece
indicar que ganó la partida.
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